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Valores Universales de la Creatividad,
fundamento de
las metodologías creativas.

Hacia el ser creador expresivo integral

 

DAVID de Prado

 

En los distintos niveles educativos pueden ser aplicadas distintas metodologías bien de carácter informativo para transmitir datos, teorías, conceptos, o bien de carácter activo y creativo con la finalidad de impulsar el sentido dinámico y transformador característico del niño y del ser humano.

Para un completo desarrollo de las personas en el sistema educativo en cualquier nivel del mismo, desde la educación infantil a la educación universitaria, desde la educación reglada a la educación informal y a distancia parece indispensable tener en cuenta tanto las metodologías informativas como las creativas  y expresivas, pues de otro modo en el proceso de aprendizaje el sujeto no desarrolla muchas de las capacidades y de las inteligencias más importantes tanto para su vida personal como profesional.

En este sentido parece indispensable que tanto los profesores como los alumnos desde los primeros años aprendan los procesos creativos e innovadores, analógicos e imaginativos para procesar la información y transformarla, para acomodarla a sus propias necesidades y a los requerimientos del medio ambiente personal, organizacional, cultural y social o educativo.

 

1. FUNDAMENTACIÓN ÉTICO-AXIOLÓGICA: LOS VALORES BÁSICOS Y TRANSCENDENTALES DE LAS METODOLOGÍAS CREATIVAS

 

Para abordar ese tema pensamos que es aconsejable una revisión global de cuáles son los valores trascendentales que se asocian de modo directo a la expresión creadora.

Entre los múltiples valores que las metodologías creativas y expresivas desarrollan podemos señalar los  siguientes: desde los más elevados espirituales y transcendentales junto a los intelectuales y expresivos a los más directos y cercanos como los corporales y socioprofesionales. Estos constituyen una escala axiológica en la que los inferiores son la base indispensable para poder realizar los de índole superior.

1.1. Los valores trascendentalescomunes a todos los seres y culturas

Estos valores desenvuelven el yo espiritual y simbólico del sujeto hasta llegar a dimensiones de carácter transpersonal que exceden la dimensión de la persona.

Entre estos valores podemos resaltar el valor de la verdad y claridad que reflejan lo que podríamos llamar el yo epistémico.

 

 

 

 

Los valores que tienen que ver con la belleza, la armonía y el equilibrio en la naturaleza y en las personas, se refieren al yo estético.

Los valores asociados al bien, la bondad y la expansión del yo, que produce bienes, utilidades y servicios que se proyectan en el entorno cercano o distante para el beneficio de los amigos, de los seres queridos, de los conciudadanos en general hacen referencia al yo ético.

Los valores relacionados con el bienestar, el equilibrio personal y la felicidad, como bien último de todos los seres humanos hacer referencia al yo felicitario.

El conjunto de todos estos bienes y valores configuran la posibilidad de desarrollar al ser humano en todas sus dimensiones espirituales, hasta configurarlo en una dimensión que excede o va más allá del propio yo, es decir, una dimensión transpersonal y transcendental. Se trata de yo creador total transpersonal. Este lleva sus invenciones y realizaciones creadoras a niveles y cotas de excelencia que son propias de los genios, de los santos, de los profetas, de los seres especialmente dotados, de los líderes y creadores que han hecho avanzar la humanidad en todos los órdenes. En todas estas personalidades creadoras la imaginación y la fantasía aplicadas son un rasgo esencial.

 

1.2. Los valores intelectuales propios de serES inteligenteS y expresivoS

Podemos distinguir entre los múltiples valores que conllevan el goce y el desarrollo intelectual, el sentido intuitivo y sensorial, que permite disfrutar de todas las múltiples impresiones que recibimos del entorno natural o social, para integrarlas y superarlas, aplicándolas en los procesos de creación abstracta y simbólica, icónica y poética. Esta dimensión está configurada por el yo intuitivo multisensorial.

Normalmente el ser humano trabaja no sólo con sensaciones, percepciones y con los conceptos e ideas y que de ellas se derivan. Mediante los conceptos, definiciones y teorías el ser humano intenta comprender el mundo, comprender a los demás, y entenderse a sí mismo. Este ámbito configura lo que podríamos llamar el yo comprensivo, que intenta abarcar y entender cualquier dimensión de la realidad tal como es.

No cabe duda de que el ser humano no se contenta con percibir y concebir las cosas tal como son, sino que casi siempre tiene una ansia de mejora y perfección, de transformación e innovación. En este caso el despliegue en todas las capacidades de innovación en el pensamiento, en las sensaciones, en las relaciones y con las acciones tanto diarias como profesionales conlleva el desarrollo de un yo con un sentido profundamente innovador, abierto al cambio y las nuevas experiencias, que conduce al yo innovador transformador.

Cuando el sujeto intenta manifestar lo que piensa y siente, lo hace con distintos lenguajes, sean sonidos, gestos, ruidos, diseños, músicas de los distintos lenguajes perfectamente integrados llevaría a la definición del yo expresivo. Esta dimensión de la creatividad es por su propia naturaleza comunicativa.

Finalmente no es menos cierto que el ser humano sueña y se imagina cosas que no existen, piensa en mundos mejores, en formas óptimas de entender y desarrollar cualesquiera de los objetos y fenómenos que le rodean. Es el desarrollo de los desafíos de la fantasía, que configuran de hecho un yo idealista y utópico, caracterizado por la búsqueda de ideales y mundos superiores a los existentes.

El desarrollo de todos éstos yos asociados al mundo de los valores de la inteligencia, de la comprensión y la expresión concluiría en el desarrollo del yo creador expresivo total o el conjunto de inteligencias comprensivas y múltiples, de cuya puesta en acción se derivarían obras creativas integrales, con el sello del talento.

 

1.3. Los valores socioprofesionales: yo líder socioprofesional

Cuando nos enfrentamos a una realidad social compuesta por sujetos, sucesos, problemas y entornos sociales, ambientales y físicos se pone en funcionamiento el yo comunicador. Éste desarrolla su máximo potencial cuando se ejercita en las múltiples competencias sociales y comunicativas para dialogar y relacionarse con los demás e influir en ellos y en el entorno que les rodea.

En el transcurso de la vida de las personas un espacio fundamental, pues absorbe la mitad de su tiempo, tiene que ver con su trabajo profesional. Desarrollar todas aquellas competencias y funciones que son propias de un trabajo profesional, hasta conseguir el máximo de logros y resultados, la máxima perfección y satisfacción y el mayor número de éxitos o premios, constituye una aspiración de cualquier persona que trabaja. En nuestra sociedad occidental al desarrollo profesional se le dedica una gran parte del tiempo de formación y de trabajo, que podría abarcar aproximadamente la mitad de la propia vida, la otra mitad la constituyen el ocio y el descanso.

Muy ligado a éste yo profesional está el yo productivo, que produce y se está proyectando en obras y productos valiosos de múltiple índole. Pueden ser obras literarias y obras artísticas, productos de uso y consumo, poesías o canciones, utensilios de adorno o de utilidad cotidiana. Es el homo “faber” creador artesano.

Cuando tenemos personas que se distinguen por su carácter emprendedor y transformador en su ámbito social y profesional nos encontramos con lo que se llaman líderes transformadores o creativos. Su fama, reconocimiento y éxitos sociales y profesionales avalan normalmente una obra creadora de gran riqueza personal, social, cultural o tecnológica

 

1.4. Los valores corporales: el yo bionatural

Entre los valores que el trabajo creativo y expresivo de las metodologías que proponemos proporcionan al ser en su ámbito corporal distinguimos los siguientes:

o palabras. El yo saludable, que atiende a la mejoría y mantenimiento de su salud, a su bienestar y energía, que se preocupan del descanso y de la comodidad consumiendo el mínimo de energía, y desgastando el mínimo a los órganos del cuerpo. Ésta precisa alimentarse, oxigenarse y descansar para poder actuar y crear con eficacia.

  El yo pragmático que se caracteriza por la acción y el movimiento, debiendo producir cambios en el entorno por sí mismo.

 El yo dramático que se caracteriza por las múltiples expresiones corporales y reacciones creativas naturales: mímica, danza, teatro, deporte.

    El yo homeostático, que busca el equilibrio personal tanto en lo psíquico como en lo físico alcanzando los máximos niveles de bienestar y de capacidad de defensa interna de su sistema inmunológico para poder sobrellevar o prevenir cualquier tipo de afección, enfermedad, o conflicto al tiempo que responde eutónica y adecuadamente a cualquier tipo de estímulo o demanda exterior.

En definitiva estamos ante el yo creador psicocorporal bionatural. Sin una buena base de salud física y mental es difícil que haya una creación armoniosa y trascendental. Las metodologías creativas han de atender con excesivo y minucioso rigor a esta dimensión físico-corporal del ser humano.

Las técnicas de relajación creativa están específicamente diseñadas para el desarrollo no solamente de esos valores corporales, sino también para ahondar en los valores imaginativos e intelectuales, trascendentales y espirituales del ser humano.

 

2. FUNDAMENTACIÓN DIALÉCTICA

 

2.1. LA DIALÉCTICA SINTETIZADORA EN LOS MÉTODOS CREATIVOS

Es necesario también que revisemos la lógica cultural en una dinámica dialéctica, puesto que las cosas en la vida están confrontadas entre sí. Al día sigue la noche. Hay una montaña porque existe el valle. El cielo en alturas se contrapone a la tierra. A la verdad se opone frontalmente el engaño y el error. Frente a lo oscuro está lo claro. A los procesos se contraponen los resultados de un modo coherente. La libertad de expresión se advierte en la represión del pensamiento; es por tanto necesarios que el sujeto afronte las distintas contradicciones que aparecen la vida y en los temas de estudio para generar una síntesis superadora de estas contradicciones aprovechando todo lo positivo que en ambos polos de conocimiento se encuentra.

En este sentido es de gran valor que exploremos todas las posibilidades y potencialidades que ofrece la epistemología occidental de los contrarios para darle estimulo a un yo creador dialéctico, capaz de superar las limitaciones y oposiciones de la cultura y la vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta dialéctica el sujeto confronta dentro de sí mismo y en los ámbitos sociales los elementos contradictorios y opuestos. La dialéctica activa juega un papel fundamental en el trabajo con metodologías innovadoras, imaginativas y fantásticas. Ellas estimulan y vierten al exterior del propio sujeto todo su rico mundo interior mediante los distintos lenguajes creadores.

En realidad se trata de combinar los contrarios, confrontarlos y superarlos.

Se trata de jugar con la expresión, libre de la presión ambiental, a menudo, desmedida. Al verse obligado, comprometido y aprisionado por exigencias ajenas, el sujeto se juega la libertad. La reflexión dialéctica en el diálogo con otros favorecerá la construcción de alternativas, no de conformismo adaptador, sino de innovación transformadora.

En esa dialéctica las metodologías creativas asumen por igual ambos contrarios y se mueven desde la predeterminación que encauza al sujeto por caminos rígidos y seguros, con el riesgo de una cierta robotización, a la indeterminación y caos creador que ofrecerá caminos y resultados nuevos e imprevisibles. La trayectoria del pensamiento a la acción camina en la sensación incómoda de caos atemorizador, de divergencia, e indeterminación que provocan un alto nivel de ansiedad en el propio sujeto y en las personas que están en el entorno. Es el miedo a la libertad, es el temor a equivocarse. Tenemos que elegir entre múltiples caminos y no estamos seguros de que el camino que elegimos sea el mejor. El mejor camino sería el conjunto de todos los caminos, por tanto sería un trabajo sin fin de subir y bajar, de recorrer un camino a volver a desandarlo, de ir al centro e iniciar otro camino el contrario y quedarse con la rica experiencia que significa la exploración de todas las posibilidades de caminos y caminares.

 

 

En esta dialéctica las metodologías creativas juegan con la superación de yo inhibido y cohibido, atemorizado y pasivo que vive la experiencia incluso de automutilación y autolimitación que realmente arrojan los espacios efectivos sociales de carácter coercitivo, impositivo o disciplinado desde fuera. Frente a este yo inhibido las metodologías creativas reclaman, estimulan y proclaman un yo natural dinámico y expresivo que busca la expansión de su mundo interior rico, a veces, oprimido y opaco para abrirse al mundo y los demás en una dinámica llena de propósitos, muchos de ellos inalcanzables. En definitiva se trata de potenciar y estimular la autorrealización expansiva del yo, sin límites de ningún tipo.

La dinámica de inhibición se confronta con la dinámica de impresión y expresión, la disciplina externa con el autocontrol, la lógica con el desorden y la ilógica de la fantasía. En definitiva, contra la presión de la lógica, la presión de la libertad.

Las metodologías creativas, en definitiva, buscan la liberación del yo esclavo, dependiente, sujeto a la lógica y a la moral impuesta y predeterminada, que por este motivo es un inmoral e ilógico, porque se trata de la moral de los esclavos. Por el contrario las metodologías creativas intentan impulsar el yo señor., cargado de toda la independencia y autonomía del mundo nuevo del señorío y poderío, matriz de la moral de los señores. Extrañados y, a veces, indiferenciados de los ecosistemas, los sujetos tienden a la uniformidad, es decir, que mantenemos las mismas formas, las mismas manifestaciones, los mismos códigos interiores y exteriores de comportamiento. Frente al yo uniformado está el yo multiforme con múltiples facetas y aristas, abiertas o infinitas posibilidades de conocimiento, de comunicación y de crecimiento sin límite. Es el yo interior, el yo único que se diferencia de los demás, pero que no renuncia a interactuar con los demás y aprender a intercambiar modos de vida y de comportamiento.

En última instancia toda una dinámica estructural centrada en modelos de información o uniformación nos llevarían a la configuración de un yo robot, estructurado artificial y mecánicamente. Sería el dominio de la robótica. Frente a él concebimos a través de los cursos creativos un yo psicoecológico abierto a/en la espontaneidad e integración natural con el medio enriquecedor que transforma ese medio social y natural y que acaba configurando a su antojo proyectos de unión creativa y transformativa con otros sujetos dotados de proyección transpersonal.

 

2.2. LOS MÉTODOS CREATIVOS SON DIALÉCTICO-SINTÉTICOS: ABORDAN, ANALIZAN E INTEGRAN COHERENTEMENTE LAS CONTRADICCIONES, LOS CONTRARIOS  Y LAS CONTRARIEDADES

En la dinámica del método dialéctico creativo se intenta convertir la fantasía en realidad (el viaje a la Luna en la ficción de Julio Verne) así como fantasear  y volatilizar la propia realidad.

Se intenta que del caos surja un nuevo orden y que lo que está muy ordenado y estructurado se descomponga en sus múltiples elementos para generar algo nuevo.

Tras la visión global del todo se llega al análisis de cada una de las partes.

Y a la inversa a partir de la parte se puede generar el todo, se puede figurar como podría ser el todo.

En el análisis de lo material se puede descubrir la huella del espíritu creador. En la idea más abstracta se puede encontrar un camino para la realización práctica y material de la misma.

Cuando trabajamos con ideas procuramos que la emoción y la pasión puedan teñir el pensamiento: pensar emocionalmente. Cuando las emociones entran en juego procuramos extraer las ideas y conceptos que en ellas subyacen: emocionarse inteligentemente.

Cuando se trabaja individualmente se proyecta la propia visión, los propios deseos, las propias ideas en el grupo para confrontarlas con las ideas y propósitos de los demás.

Si nos movemos en la más elevada de las teorías, procuramos que alguno de los conceptos o principios se lleven a la práctica para ver cómo funciona.

 

 

En el caso de estar embebidos en la práctica de lo cotidiano, pensamos en las reflexiones hermenéuticas que le pueden dar sentido transcendental.

Cuando nos movemos en el juego de la libertad y múltiples opciones pensamos cómo se puede poner control a las múltiples alternativas y horizontes válidos que se nos presentan. Si estamos trabajando con control, disciplina y esfuerzo, pensamos cómo podemos hacer un trabajo lúdico, divertido, hecho por el puro placer de jugar.

Siempre que se nos imponen múltiples deberes y obligaciones como algo ineludible que tiene que ser hecho como por la fuerza de arrastre de la costumbre, o de la imposición de la ética social, procuramos encontrar aquellas cosas que a nosotros nos gustaría hacer simplemente porque las queremos hacer por propia voluntad.

Finalmente cuando estamos muy preocupados por los medios, los instrumentos y los recursos para conseguir un fin, nunca hemos de perder de vista aquellas características que se adecuan mejor a las características, a la esencia, a la ética del objeto, de lo que nos proponemos. Así intentaremos que fines y medios no entren en contradicción sino que se apoyen mutuamente y que tengan una gran coherencia lógica, emocional, ideológica o social.

El creador se siente tolerante y a gusto en la exploración de los contrarios, como parte de la realidad. Los asimila e integra armoniosa y eficazmente.

 

3. FUNDAMENTACIÓN PSICOSOCIAL

3.1. El lenguaje total, via y meta de los métodos creativos

Cuando nosotros abordamos las distintas formas de pensamiento que construyen la mente y el cerebro creador, las ponemos en consonancia con el lenguaje total (Prado, 1987) o las inteligencias múltiples (Gardner), por hacernos eco de uno de los libros de psicología más difundidos en los últimos diez años.

Nos referimos fundamentalmente a un modo distinto de pensar que podemos considerarlo completo, integrado e integrador, en la medida en que se manejen o utilicen tanto para pensar como para comunicarse los distintos vehículos de expresión tanto la expresión emotiva e intuitiva como la comunicación y códigos plásticos a través del diseño y el grafismo, como la comunicación musical a través de la canción, de la música, de los sonidos, como de la expresión dramático-corporal que permite a través de los gestos una comunicación emotiva y viva, sin descuidar lo que es natural en la cultura humana que es la expresión verbal o literaria.

Todos estos lenguajes se suceden o se acompañan unos a otros. Es decir el trabajo con una expresión plástica representativa de un panorama, de un paisaje, podrá representarse también con sonidos, gestos corporales o palabras y, cómo no, con diseños gráficos, yendo desde lo más preciso y elaborado con todos los detalles a una representación abstracta que equivaldría a un diseño icónico simplificado cuasi lógico, matemático o geométrico cercano al mundo de la concepción filosófico-conceptual y matemático-simbólica.

En definitiva, lo que buscamos es que el sujeto consiga pensar y expresar de un modo integral todas aquellas cosas que hay en su pensamiento, todas aquellas imágenes e impresiones que almacena su cerebro  y que son estimuladas por las formas de percepción de sí de tal modo que su creatividad y expresión facilita la integración de toda esa diversidad caótica de contenidos múltiples en una unidad psicosomática intensiva y expresiva de carácter creador.

 

 

3.2. La socialización personalizadora de los métodos creativos

Atendemos en las metodologías a una finalidad de personalización, es decir, de desarrollo del yo como una unidad aislada del contexto social, del contexto ambiental, del contexto cultural.

Abordamos el desarrollo del individuo en sí mismo como una unidad autónoma, libre, única que se cierra en sí y se genera a sí misma. Pero también podemos abordar el sello común que tiene recogido en su cerebro, sus músculos y su corazón las múltiples ideas y sensaciones, imágenes y emociones que el colectivo social en el que vive, sea la familia, el colegio, el barrio o la comunidad le han impresionado de un modo sistemático.

Es imposible que el ser humano sea una morada aislada, totalmente apartada del medio natural, ambiental, físico, climático y cultural en el que se desenvuelve, porque, desde el momento en que se nace, el sujeto está grabado, condicionado por los estímulos externos tanto ambientales como sociales, tanto de las personas como de los grupos y de las instituciones.

En este sentido hemos de pensar que todo ser creado en su proceso evolutivo y educativo es un ser social que interactúa con el medio, que se adapta al medio, que transforma el medio y que, en definitiva, tiende a ser un actor, un protagonista en ese medio.

Cuando queremos desarrollar antes de tiempo la dimensión social y personal de los sujetos que trabajan con metodologías creativas hemos de tener en cuenta la unicidad y características peculiares de cada sujeto que lo distinguen de los demás por sus gustos y sus modos de vestir, de pensar, de expresarse. En contraste, la dimensión social de ese mismo yo puede referirse a otros muchos modos de expresarse, de comunicarse. El suyo en definitiva recoge por medio de procesos de impresión otras muchas formas de estar en el mundo, de pensar, de moverse, de relacionarse. Puesto que el yo es un espejo en el que se van grabando las múltiples experiencias de otros seres que le impresionan, le atraen, le sorprenden, le agradan o desagradan. Es el yo multisocial, compendio asimilado de los otros y os que conoce y experimenta.

La personalización que permite la individualización máxima precisa del máximo de expresión metodológica creativa. En ella se idean sensaciones e ilusiones sociales y se comunican a los demás. En el contraste dialéctico con las opiniones y misiones de los demás el yo único irrepetible se personaliza al tiempo que se produce la más profunda de la socialización, aquella que se forja en el contraste dialéctico con otras presiones, otros mundos, otros deseos, otros modos de actuar y de relacionarse.

Es precisamente a través del juego, del ensayo y de la experimentación, sin más objetivo que el puro fluir en libertad del yo, donde el sujeto se realiza más creativamente. También en el trabajo social en colaboración con otros grupos y otros colegas, bajo la supervisión y determinación de objetivos ajenos y propios, se estructuran los sujetos, se modelan y se forjan con un cierto sentido del tesón, de la respuesta y obligación social, de la responsabilidad con el grupo de referencia y pertenencia sociocultural.

En esta dinámica creativa de personalización y socialización los sujetos se expanden a través de la expresión y, al mismo tiempo se replieguen sobre sí mismos a través de la reflexión que los sujetos realicen relación con sus ideas y con sus propósitos, provocando un cierto repliegue represivo y limitado de aquellas fantasías o ilusiones que representan en exceso objetivos ajenos a las demandas del grupo, a las demandas de la escuela, a las exigencias de la empresa o la organización. En definitiva obsesiones y manifestaciones de pensamiento y conducta que no son bien aceptadas por el colectivo social.

En esta dinámica de carácter social, las experiencias emotivas del sujeto generan una intuición sensible y espontánea que se contrapone al orden de la lógica y a la planificación de objetivos y recursos de carácter social. Las organizaciones y los grupos sociales se imponen para orientar en dirección el trabajo, la ilusión, las fantasías distintas o desviadas de cada uno de los miembros de la organización.

En definitiva, las metodologías creativas confrontan la libertad de iniciativa individual de cada ser con las exigencias, las presiones y los controles externos de los grupos. Es preciso que las presiones y las exigencias de los grupos y de las organizaciones, de las escuelas y de los profesores sean asumidas con absoluta libertad de iniciativa como algo positivo, bueno y deseable por parte de cada sujeto en la organización. De no ocurrir esta confrontación, ineludible, se pueden generar conflictos enfermizos y nocivos por no ser abordados de un modo claro, abierto y leal.  

 


 

 

 

 

 

4. LOS MÉTODOS CREATIVOS EN SU DIMENSIÓN PRAGMÁTICA E UNIVERSAL

4. 1. LA PRAGMATICIDAD CREADORA

Los métodos creativos son pragmáticos, útiles y aplicables a todas las áreas de la vida y el saber.

Ocio, tiempo libre, diversión y espectáculo.

Industria, negocio y empresas.

Estudio y trabajo, formación y desarrollo humano.

 

4.2.  LA VALIDEZ UNIVERSAL DE LA CREATIVIDAD

Los métodos creativos son válidos, universales y permanentes.

Son válidos para todos siempre, en todo tiempo y doquier, en todas las partes del mundo

Tienen valor en sí y por sí mismos, por sus efectos sustancialmente distintos

Son útiles para todos: para niños, adultos y ancianos; para alumnos, profesionales y profesores; para directivos y colaboradores; para desempleados, marginados y para poderosos integrados; para comunicadores e historiadores; para humoristas y trabajadores; para mecánicos y técnicos.

Son válidos siempre: trascienden la historia; válidos ayer, hoy y mañana; válidos en el pasado y en el futuro.

Son válidos en todo lugar: para el ocio, el trabajo y el descanso; para el estudio y la docencia; para la casa, la escuela y la fábrica.

 

 

 

4.3. Diez Características esenciales de los métodos creativos en síntesis

1. Universales:

Pensamiento válido siempre, doquier y para todo.

2. Pragmáticos:

Herramientas útiles y aplicables a todo portados paso a paso de modo seguro.

3. Dialécticos sintéticos:

Integran lo diverso, lo confuso y lo contrario de modo armonioso.

4. Creativos:

Fomentan la divergencia, la innovación, la inventiva y la transformación sustancial de todo lo que abordan.

5. Personalistas/autobiográficos:

Recogen y rehacen en el pasado del sujeto tal como lo ha vivido y lo siente hoy. Proyectan de modo muy expresivo tanto 99el pasado del sujeto como del grupo, de la comunidad o de la empresa y de la propia cultura del país.

6. Prospectivos:

Miran al futuro con un optimismo constructivo tanto para él yo, como para la organización y toda la ciudadanía o la humanidad.

7 Autónomos:

Estimulan la iniciativa y la libertad para pensar y expresar, decidir y hacer por uno mismo de modo individual, en grupo o en comunidad.

8 Expresivos:

Conectan las inteligencias y el pensamiento con los múltiples lenguajes que favorecen la comunicación: icónica, verbocorporal... Camina hacia sistemas

 

 

 

 

expresivos multimedia tal como hoy se presentan en los sistemas de comunicación masiva.

9 Socioemocionales:

Conectan directamente las ideas y las emociones, haciéndolas palmarias y claras para uno mismo, para los demás y para la propia organización o colectivo con el que se trabaje.

10. Axiológicos:

Tienen valores esenciales, universales y permanentes, que afectan a la ética (el bien y la bondad), a la estética (la belleza y armonía), y a la epistemología (la verdad y la comprensión profunda de la realidad).

 

 

Diez rasgos esenciales de los métodos Creativos

5. EL PROCESO SUSTANTIVO DE ACTIVACIÓN CREATIVA INTEGRADA: SECUENCIA DE ACTIVIDADES BÁSICAS NATURALES Y APRENDIDAS PROPIAS DE LOS MÉTODOS CREATIVOS

1. PENSAR - IDEAR: tener ideas y opiniones propias, generar alternativas y propósitos nuevos, desarrollar modelos, teorías y experiencias que se han efectivas en relación al tema, asunto o cuestión.

2. SENTIR - EMOCIONAR: darse cuenta de las emociones que los sucesos le provocan a uno, ser consiente de los deseos e ilusiones que le mueven, percatarse de los obstáculos y frustraciones que el objeto o la situación genera, estar al tanto de los miedos y obsesiones que existen en relación con el tema, objeto o asunto de que se trate.

3. COMUNICAR - EXPRESAR: ser capaz de conocer el mundo interior de uno mismo (intracomunicación), para expresarlo de múltiples formas con palabras diversas, con gestos y acciones o movimientos coherentes, con sonidos y músicas, con representaciones gráficas automáticas que reflejen del modo más preciso y claro las propias ideas y conceptos, las propias emociones y deseos sobre el tema.

4. DECIDIR - ELEGIR: explorar en el propio mundo interior cuáles son los deseos y las necesidades más sentidas y más hondas, para proyectar iniciativas, propósitos y propuestas, que puedan ser plasmadas en planes y productos diversos entre los cuales poder elegir.

5. ACTIVAR - HACER - ENSAYAR: ensayar y experimentar uno o varios pensamientos, sentimientos, expresiones, y planes de acción en los que se vierte y se concreta la decisión personal.

6. REHACER - INNOVAR: volver a ejecutar de modo nuevo o diferente algunos de los aspectos que han sido ideados a lo largo de las etapas anteriores, cambiando alguna cuestión o aspecto, o introduciendo numerosas variaciones tanto en los planes de acción como en los productos o prototipos que han sido diseñados y organizados hasta el último paso.